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En enero de 2001 algunas agencias de noticias se hacían eco de un boicot hacia un sitio que ofrecía
como elemento decorativo, auténticos "gatitos bonsai" vivos,
tratados con las mismas milenarias técnicas utilizadas para crear
los famosos árboles bonsai.
El sitio, surgido en diciembre de 2000, ofrecía a la venta y
explicaba los detalles de la técnica aplicada a los gatitos recién
nacidos, metidos en botellas y tratados con productos químicos,
para mantenerlos vivos pero en estado vegetativo hasta su muerte.
La página, por supuesto cayó como una bomba causando el revuelo y la protesta de varias asociaciones
protectoras de animales. Pero la historia tuvo un desenlace
imprevisto.
La investigación de organismos oficiales norteamericanos, reveló que
el doctor chino que anunciaba la venta de estos gatitos, M. Wong
Chang, no existía. Que el sitio www.bonsaikitten.com, era
una página internet hospedada en el famoso MIT (Instituto Tecnológico de
Massachusetts), y que todo era una broma de un estudiante con pocos
escrúpulos.
Organizaciones como la Humane Society of the United States (HSUS),
llevaron a cabo investigaciones y consecuentes denuncias que
llevaron al cierre de la página, y al comienzo de una singular
"lucha" entre esa organización y el autor de la broma. El sitio fue
reabierto y cerrado por denuncias del HSUS en varias oportunidades,
hasta que fue hospedado en un proveedor de hosting que defiende la libertad de
expresión, donde actualmente está activo (también existen numerosos
sitios espejos que se sumaron a la broma).
Como resultado, la lucha continúa. Tal vez, la presencia de ese
sitio cause la protesta de muchos (incluso ha sufrido el ataque de hackers
con afiliación ecologista). Pero lo cierto es que su
contenido es solo una broma desagradable, amparada por la defensa de
la "libertad de expresión".
Otras investigaciones realizadas por diferentes organismos además
del HSUS, organizaciones europeas e incluso una asociación protectora de animales de
Massachusetts y hasta el propio FBI, no encontraron evidencias de
ningún tipo de que se hayan cometido este tipo de abusos con los
animales, incluso las fotos mostradas en el sitio no implican un
daño para los gatos debido a que se demostró que se trata de
fotomontajes.
La conclusión final fue
que el creador del sitio "solo estaba tratando de captar la
atención" (sic).
Lo cierto es que la historia de los gatos es falsa, pero el sitio
existe, aunque se refiere a una broma de muy mal gusto.
Si recibes un mensaje pidiendo apoyo y tu firma, no lo reenvíes. Aunque pretendas hacer una
buena acción, este no es el método. Solo lograrías seguirle el juego
a quienes crearon la página de los gatitos Bonsai |
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